Convento de la LuzBrozas · Cáceres
Un lugar único donde historia, naturaleza y tranquilidad se unen. Bodas, eventos y rodajes con el alma de un monasterio.
Entre la dehesa extremeña, el Convento de Nuestra Señora de la Luz abre sus claustros, sus bóvedas y sus jardines para celebrarlo todo: desde una boda de ensueño hasta un rodaje de cine o una escapada de calma absoluta. Un patrimonio vivo, restaurado con respeto, listo para escribir contigo su próxima historia.
Claustro · s. XVI
Fundado en 1554 por iniciativa del Concejo de la villa de Brozas, el convento nació junto a una antigua ermita dedicada a la Virgen de la Luz, bajo la jurisdicción de la Orden de Alcántara. Su traza se debe al maestro Pedro de Ybarra, y ya en 1557 lo habitaban los primeros religiosos.
Morada de los franciscanos descalzos —llegó a ser sede de los capítulos de la provincia de San Gabriel— hasta la desamortización de Mendizábal, en 1835. De aquellos siglos perviven su iglesia de nave única con capillas entre los contrafuertes, el falso crucero coronado por la airosa linterna barroca del cimborrio, la capilla de Santa Rosa y, sobre todo, el claustro renacentista de Ybarra, tenido por «el más vistoso de la Provincia».
Rehabilitado entre 1999 y 2002 con esmero y hoy integrado en el patrimonio histórico de Brozas, el convento conserva su carácter monástico mientras acoge una nueva vida: la de los encuentros, las celebraciones y las historias que aún están por venir.
Interiores centenarios, claustros con encanto y amplias zonas ajardinadas que se adaptan a cada formato con una flexibilidad única.
Ceremonias y banquetes de ensueño entre piedra y dehesa, con un marco que no necesita decorado.
Encuentros corporativos, presentaciones y celebraciones privadas en un entorno que impresiona.
Localización cinematográfica de época, con luz natural, texturas nobles y silencio absoluto.
Estancias de calma en plena naturaleza extremeña, para desconectar y reencontrarse.
Dehesa · Cáceres
Rodeado por la dehesa extremeña, el convento ofrece amplias zonas exteriores, jardines y patios que conviven con la arquitectura tradicional. Un equilibrio raro entre monumento e intimidad.
La conservación de los elementos originales —claustro, estancias, sillería de granito— se ha integrado con las comodidades de hoy, para que cada evento se viva sin renunciar a nada.
Aquí la luz cambia a cada hora sobre la piedra, y con ella el carácter del lugar: sereno al amanecer, cálido al atardecer, mágico de noche.
Claustros, bóvedas, jardines y detalles. Pincha en cualquier imagen para verla en grande.
En plena provincia de Cáceres, a un paso de la naturaleza y del rico patrimonio de la comarca Tajo-Salor. Fácil de alcanzar y, sin embargo, a mil kilómetros del ruido.

Cuéntanos qué tienes en mente —una boda, un rodaje, una celebración— y te ayudamos a hacerlo realidad en un lugar con cinco siglos de historia.